Tras la “alarma social” creada por el anuncio de que se iba a interrumpir el servicio de Televisión por cable, en la Comisión de Portavoces del pasado jueves se decidió estudiar otras posibilidades, tal y como manteníamos desde el principio, por lo que se decidió contactar con varias empresas del sector para valorar la posibilidad de externalizar el servicio. Por este motivo la decisión inicial de suprimirlo queda de momento en el aire.
También tuvimos conocimiento de que ya está arreglada la barandilla del gimnasio, o sea que ya cumple con la normativa de seguridad. Faltará saber porqué se hizo mal y quien es el responsable.
